Una de Borgia
Al ingeniero Blumberg le recomiendan que no coma afuera por temor a que lo envenenen. Gracias a Dios el hombre no a caido en la paranoia de hacerle caso a esa gente. Hay que reconocer que el ingenio popular no descansa, incluso cuando se trata de pensar en posibles conspiraciones.




0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home